Health Information

Al hablar con los niños, concéntrese en la salud, no en la gordura

Al hablar con los niños, concéntrese en la salud, no en la gordura

Los adolescentes cuyos padres se enfocaban en el aumento de peso tendían a tener más conductas alimentarias malsanas, muestra un estudio

LUNES, 24 de junio (HealthDay News) -- Hay una forma adecuada y una forma inadecuada de convencer a su hijo adolescente de que coma de forma saludable y de que evite la obesidad, sugiere un estudio reciente.

Vincular la comida con la gordura de forma contundente o hablar sobre el peso que deben perder es una manera equivocada y podría incluso fomentar unos hábitos alimentarios malsanos, reportan unos investigadores.

En lugar de ello, unas conversaciones que se enfoquen en simplemente comer de forma saludable tienen menos probabilidades de provocar esa reacción en los niños, muestra un estudio reciente.

"Muchos padres son conscientes del problema de la obesidad en EE. UU., que es ubicuo, pero se preguntan cómo hablar al respecto con sus hijos", comentó la autora líder del estudio, la Dra. Jerica Berge, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota, en Minneapolis.

Aconseja que los padres "les digan a sus hijos que coman más frutas y verduras porque así serán sanos y fuertes. No conecte esas conversaciones con el peso ni el tamaño".

El estudio aparece en la edición en línea del 24 de junio de la revista JAMA Pediatrics.

En Estados Unidos, la obesidad adolescente se ha triplicado y más en los últimos 30 años, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. Esto ha tenido un impacto profundo sobre la salud de los niños, y actualmente se diagnostican entre los niños afecciones que antes solo se veían en adultos, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.

El nuevo estudio incluyó datos de una encuesta de más de 2,300 adolescentes, con una edad promedio de unos 14 años, y de más de 3,500 padres.

En general, los datos mostraron, las conversaciones sobre la alimentación que se enfocaban en la supuesta necesidad del niño de perder el exceso de peso se vinculaban con un riesgo más alto de dietas problemáticas y otras conductas alimentarias malsanas entre los adolescentes.

Al contrario, los padres que hablaban sobre una alimentación y una vida sanas pero no se enfocaban en el peso ni el tamaño eran menos propensos a tener hijos que hicieran dietas o que participaran en otras conductas alimentarias malsanas, como la anorexia, los atracones de comida o la bulimia.

Esos beneficios se observaron tanto en los adolescentes con sobrepeso como en los de peso normal, mostró el estudio.

En general, alrededor del 28 por ciento de las mamás y el 23 por ciento de los papás de hijos que no tenían sobrepeso dijeron que habían tenido conversaciones que se enfocaban en una alimentación saludable, mientras que apenas el 15 por ciento de las mamás y el 14 por ciento de los papás de hijos con sobrepeso dijeron que habían hablado sobre la salud.

Alrededor del 33 por ciento de las mamás y el 32 por ciento de los papás de hijos sin sobrepeso dijeron que habían conversado sobre el peso y la necesidad de perder peso. Entre los niños con sobrepeso, esas cifras aumentaron al 60 por ciento de las mamás y el 59 por ciento de los papás.

Berge enfatizó que incluso cuando los padres dicen todas las cosas correctas sobre la alimentación, eso no importa gran cosa si los niños ven que mamá y papá no hacen caso de sus propios consejos.

Se trata de "hacer lo mismo que yo", planteó. "El modelado tiene un rol importante al mostrar a los niños el tipo de conducta que usted desea que adopten".

Berge añadió que "esas conversaciones también tienen que suceder no solo a la hora de cenar. No se trata de conversaciones del momento, sino continuas".

Unos expertos externos se mostraron de acuerdo rápidamente en que enfocarse en la salud es más valioso que darles la lata a los niños sobre su peso y su tamaño.

"Decirles a los adolescentes que están gordos o con sobrepeso no es lo que más les conviene", señaló el Dr. Robert Feinstein, especialista en medicina adolescente del Centro Médico Pediátrico Cohen en New Hyde Park, Nueva York. "Debemos enfocarnos en un estilo de vida saludable y los padres deben liderar mediante el ejemplo", enfatizó. Esto incluye planificar las comidas de forma adecuada y que haya comida saludable disponible.

A veces, esto conlleva solucionar ciertos problemas, añadió Feinstein.

"En un restaurante, pídale discretamente al camarero que no ponga pan en la mesa, o dele una rebanada a cada quien y que luego se lo lleven, de forma que se trate de que la familia toma una decisión y nadie se sienta excluido", aconsejó. "Dé un ejemplo y evite poner a los niños en una posición en que tengan que tomar malas decisiones".

El Dr. Scott Kahan, director del Centro Nacional del Peso y del Bienestar en Washington, D.C., concurrió en que el peso no siempre es un tema fácil de abordar con los adolescentes.

"Algunos padres prefieren hablar sobre el sexo y las drogas que sobre el peso", comentó.

"Siempre intento enfocarme en la salud, no en la apariencia", añadió Kahan. Los nuevos hallazgos "dan más peso a la importancia de hallar formas cuidadosas, amorosas, comprensivas y adecuadas de discutir la salud con los niños", afirmó.

Más información

La iniciativa Let's Move (http://www.letsmove.gov/en-espanol ) de la Primera Dama Michelle Obama busca fomentar unas conductas saludables en los niños.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2013, HealthDay

logo

FUENTES: Jerica M. Berge, Ph.D., University of Minnesota Medical School, Minneapolis, Minn; Ronald Feinstein, M.D., adolescent medicine specialist, Cohen Children's Medical Center, New Hyde Park, N.Y.; Scott Kahan, M.D., director, National Center for Weight and Wellness, Washington, D.C.; June 24, JAMA Pediatrics online